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Como limpiar el filtro de la lavadora paso a paso

Diez minutos cada dos meses evitan la avería más común de todas.

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Persona agachada sacando ropa del tambor de una lavadora de carga frontal

Si solo vas a hacer un mantenimiento a tu lavadora en todo el año, que sea este. El filtro de la bomba es una pieza roscada del tamaño de un tapón grande que retiene todo lo que no debería llegar al circuito de desagüe: pelusa, pelo, arena, monedas, botones y restos endurecidos de detergente. Cuando se satura, el agua deja de salir.

La mayoría de las averías de desagüe y de centrifugado que se atribuyen a un fallo grave son, en realidad, un filtro que lleva años sin abrirse. Es un procedimiento sencillo, no necesita herramientas y el único requisito serio es tener preparado el suelo antes de empezar, porque va a salir más agua de la que imaginas.

Que suele haber detrás

Antes de entrar en detalle, estas son las causas que explican la mayoría de los casos. Si tienes prisa, empieza por la primera.

  1. Pelusa acumulada

    Toallas, mantas y ropa de trabajo sueltan fibras que se compactan hasta formar un tapón.

  2. Objetos de los bolsillos

    Monedas, clips, horquillas y botones terminan casi siempre en el filtro.

  3. Restos de detergente

    El exceso de producto se mezcla con la pelusa y forma una pasta que endurece con el tiempo.

  4. Pelo de mascotas

    En casas con perro o gato el filtro puede saturarse en semanas en lugar de meses.

Causas más comunes

Aquí no hablamos de una avería sino de por que el filtro se obstruye, que es lo que conviene entender para espaciar o acortar el mantenimiento según tu caso.

1. La pelusa de la ropa es el material principal

Cada lavado suelta fibras. Las toallas, las mantas, los calcetines y la ropa de trabajo son las prendas que más desprenden. Esa pelusa flota en el agua, llega al filtro y se queda allí. Por si sola no obstruye nada durante meses, pero actúa como esponja para todo lo demás.

2. Los objetos de los bolsillos crean el núcleo del tapón

Una moneda o una horquilla no bloquean el paso, pero si dan estructura al conjunto. La pelusa se enreda alrededor de ellos y forma una masa compacta que ya no se disuelve. Por eso en los filtros muy sucios se encuentra casi siempre algún objeto duro en el centro.

3. El exceso de detergente lo convierte en pasta

Dosificar de más no lava mejor. El producto que no se disuelve del todo se mezcla con la pelusa y forma una pasta grisácea que, al secarse entre lavados, endurece. Es lo que hace que un filtro descuidado huela mal incluso con la lavadora vacía.

4. El pelo de mascotas acelera todo el proceso

En una casa con perro o gato, la cantidad de material que llega al filtro se multiplica. Si laves con frecuencia mantas o fundas donde duerme el animal, conviene bajar el intervalo de mantenimiento a una vez al mes.

5. La cal endurece los depósitos

En zonas de agua muy dura, como buena parte del interior peninsular, los restos de cal se integran en el tapón y lo vuelven más difícil de deshacer. No cambia el procedimiento, pero si hace que un filtro abandonado durante años cueste más de limpiar.

Guía paso a paso

El único paso delicado es el cuarto. Si preparas bien el suelo, el resto es trivial.

Paso 1: desenchufa la lavadora

No es una formalidad. Vas a abrir una zona por la que va a salir agua, situada en la base de un aparato conectado a la red. Desenchufa de verdad, no te limites a apagar el botón. Si el enchufe queda detrás y no llegas, corta el diferencial correspondiente en el cuadro.

Paso 2: prepara el suelo antes de tocar nada

Este es el paso que la gente se salta y luego lamenta. Del filtro pueden salir entre dos y diez litros de agua, y la trampilla está a ras de suelo, así que no cabe un cubo normal. Necesitas una bandeja de horno o un recipiente plano y bajo, varios trapos o una toalla vieja alrededor, y una fregona a mano. Con eso el proceso es limpio.

Paso 3: localiza y abre la trampilla

Está en la esquina inferior frontal, normalmente a la derecha. Según el modelo es una tapa que se abre haciendo palanca con una moneda en una muesca, una rejilla que se desliza o un zócalo que se desencaja. Detrás verás el filtro roscado y, en la mayoría de las lavadoras, un tubito corto con un tapón justo al lado.

Paso 4: vacía el agua con el tubito de emergencia

Saca ese tubito, sujétalo sobre la bandeja y retira el tapón. El agua saldrá con cierta presión al principio. Cuando la bandeja este casi llena, vuelve a poner el tapón, vacía y repite. Ten paciencia y hazlo en varias tandas: es mucho más cómodo que intentar recoger todo de golpe. Si tu modelo no tiene tubito, tendrás que desenroscar el filtro muy despacio dejando salir el agua poco a poco.

Paso 5: desenrosca y limpia el filtro

Gira el filtro en sentido contrario a las agujas del reloj. Puede estar duro si lleva mucho tiempo sin abrirse; hazlo con firmeza pero sin herramientas. Sácalo, retira la pelusa con la mano y enjuágalo bajo el grifo. Si la suciedad está endurecida, déjalo diez minutos en agua caliente con un chorro de vinagre. Limpia también la rosca y comprueba que la junta de goma está entera, flexible y sin cortes: de ella depende que no gotee.

Paso 6: revisa el hueco y vuelve a montar

Con una linterna, mira dentro del alojamiento. Suele haber pelusa pegada a las paredes y, a veces, algún objeto suelto. Retíralo con la mano, con el aparato siempre desenchufado. Si ves la hélice de la bomba, comprueba con un dedo que gira libre. Después rosca el filtro a mano, firme, hasta el tope, y cierra la trampilla.

Paso 7: haz una prueba y vigila la fuga

Enchufa y lanza un programa corto en vacío. Quédate delante durante los primeros minutos y mira la zona del filtro. Un filtro mal roscado produce un goteo lento que puede pasar inadvertido durante días y terminar en un charco bajo el aparato. Si ves humedad, para y vuelve a roscar.

Cuándo llamar a un técnico profesional

Limpiar el filtro es mantenimiento, no reparación. Si al hacerlo aparece algo que no cuadra, lo sensato es no insistir.

Conviene consultar con un profesional cualificado si el filtro no se desenrosca por mucho que lo intentes; si al terminar sigue goteando pese a haberlo roscado bien y con la junta en buen estado; si la hélice de la bomba está trabada o rota; si al abrir sale agua con restos de aceite o virutas metálicas; o si tras la limpieza la lavadora sigue sin desaguar, situación que se explica en detalle en la guía de la lavadora que no desagua.

Aviso importante: no fuerces el filtro con alicates ni intentes acceder a la bomba desmontando la carcasa. Ese tipo de intervención requiere formación técnica y combina agua con corriente de red. Esta advertencia es una indicación de seguridad: ElectroAyuda no repara electrodomésticos, no tramita reparaciones y no pone en contacto con ningún servicio técnico ni empresa.

Consejos para prevenir

  • Apunta la limpieza del filtro en el calendario cada dos meses; es el único modo de no olvidarla.
  • Revisa los bolsillos de cada prenda antes de meterla en el tambor.
  • Usa bolsas de malla para ropa interior con aros, calcetines pequeños y prendas que sueltan hilos.
  • Ajusta la dosis de detergente a la dureza del agua de tu zona y a la carga real.
  • Haz un programa en vacío a 90 grados cada dos meses para arrastrar grasa y restos.
  • Cepilla la ropa de mascotas antes de lavarla si es posible.
  • Deja la puerta entreabierta entre lavados para que la humedad no quede dentro.

En resumen

El filtro de la bomba es la pieza que más trabaja y la que menos atención recibe. Limpiarlo cada dos o tres meses previene la obstrucción del desagüe, evita el clásico problema de la lavadora que no centrifuga y elimina los olores que se acumulan en la base del aparato. Todo el procedimiento son diez minutos y no necesita herramientas: solo una bandeja plana, unos trapos y el aparato desenchufado. En la sección de lavadoras tienes las averías concretas que este mantenimiento ayuda a evitar.

Aviso importante: este artículo es informativo y general. Desenchufa siempre la lavadora antes de abrir la trampilla y consulta el manual de tu modelo concreto.

Preguntas frecuentes

Cada cuanto hay que limpiar el filtro?

Cada dos o tres meses en uso normal. Cada mes si lavas mucha ropa de trabajo, toallas o tienes mascotas.

Y si mi lavadora no tiene trampilla?

Algunos modelos de carga superior y ciertas gamas integrables llevan el filtro en otra posición o no tienen acceso frontal. El manual del fabricante lo indica.

Puedo limpiarlo sin desenchufar la lavadora?

No conviene. Vas a manipular una zona con agua en la base del aparato; desenchufar es una precaución básica que no cuesta nada.